¡Viva el amor con el Príncipe!

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El amor es poderoso,Meraki

Pachuca.-El amor es poderoso”. Con esa frase, en voz resonante, inició el concierto homenaje a José José a cargo del ensamble Meraki. Los instrumentos tocaron “Cuidado” y en voz de Emmanuel Méndez siguió “Amor amor” mientras el público se deleitó con los vestidos al vuelo de las bailarinas y los cuerpos danzantes azules que se movían al ritmo de ellas.

El popurrí dio la bienvenida a los versos de “Mi vida”, “Volcán” y “Quiero perderme contigo” interpretados por Néstor y Tello; por separado y en armonía, los jóvenes cantantes se embarcaron en la “Nave del olvido”.

Los aplausos del respetable dieron pie a “Buenos días”, interpretado por Julio Rico quien fue acompañado por el coro que se escuchó de entre las butacas.

Parejas, familias y grupos de amigos de todas las edades estaban atentos, grabando sus canciones favoritas del Príncipe de la Canción, siguiendo los versos con los ojos cerrados, o solo disfrutando del talento hidalguense.

Un popurrí unió las voces de Emmanuel, Néstor y Tello para dejar el escenario a la compañía de danza Luz corpórea y a Elizabeth Jiménez, quien interpretó “Te quiero así”, “Una mañana” “40 y 20”, mientras que Julio Rico finalizó con “Él”.

Los príncipes aparecieron en el recital con “Payaso” y “El amor acaba”. El público se animó a elevar las manos y subir la voz para los coros. El telón bajó para darle paso posteriormente al mariachi.

Eduardo Platas y Tere Sandoval deleitaron al público con “Amnesia”, interpretación que tocó corazones de algunos asistentes, quienes emocionados por los sombreros mexicanos aplaudieron con ánimo.

“Preso” dio paso a la voz de Simón Hernández, para continuar con “Si me dejas ahora” de parte de Tello; el flash de algunos celulares bailaban al ritmo melancólico de la interpretación.

Voces en el auditorio cantaban, nudos en la garganta y tragos amargos y lágrimas en mejillas demostraron que el público disfrutaba la tristeza de “Vamos a darnos un tiempo”.

Entre el público, la voz de Néstor, y en el escenario Midnight Blues, los ensambles Leví y Rumba Son, así como la banda de música de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo unieron fuerzas rítmicas para “Mientras llueve”.

“Querer y amar no es igual” fue interpretada por las voces unificadas de los invitados; Emmanuel Méndez guío la melodía y la terminó con el aplauso de todos.

“Almohada” y Simón Hernández aún con la tristeza, seguían el ritmo del concierto pero Julio Rico rompió con eso, “Piel de azúcar” endulzó el ambiente y el teatro San Francisco se iluminó con los celulares y las sonrisas en los rostros.

La canción esperada sonó, el público cantó dejándolo todo en el recinto capitalino, los tonos variados de seis de los cantantes se combinaron para darle vida a “El triste”, el mariachi y los bailarines aéreos enriquecieron la interpretación, chispas doradas salieron del escenario y pusieron de pie a los espectadores, con aplausos de agradecimiento.

Al salir, las gotas de lluvia fría esperaban para mojar los rostros satisfechos.

“El triste” fue la canción más ovacionada por los asistentes, quienes se pusieron de pie para aplaudir la interpretación que puso fin al concierto realizado en el teatro San Francisco

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