La propiedad intelectual comprende los derechos de autor, invenciones, marcas, denominaciones e indicaciones geográficas, los secretos industriales, etcétera. Podremos notar que México es un país abundante en temas de esa naturaleza, particularmente en culturas populares y expresiones del folclor, actualmente llamadas culturas populares y expresiones culturales tradicionales como consecuencia de la reforma del 24 de enero del presente año definidas como aquellas obras literarias, artísticas, de arte popular y artesanal, colectivas, ya sean primigenias o derivadas, resultado de las expresiones de las culturas tradicionales y en las que se manifiestan elementos de alguna cultura y la identidad con sus pueblos y comunidades.

Mientras que una indicación geográfica es un signo utilizado para productos que tienen un origen geográfico concreto y cuyas cualidades, reputación o características se deben esencialmente a su lugar de origen, normalmente la indicación de geográfica consiste en el nombre del lugar de origen de los productos.

Si hacemos un viaje virtual en nuestro tren mental, seguramente notaremos que desde Sonora con sus pueblos yaquis y mayos interpretando la danza del venado, pasando por Chihuahua con raíces y tradiciones de una sociedad tarahumara, hasta Quintana Roo, estado que aún conserva las tradiciones y la lengua maya, en donde podemos apreciar cada año entre otros tantos espectáculos el descenso de la serpiente emplumada en el equinoccio de invierno sobre la pirámide de Kukulkán, sin olvidar la conocida Guelaguetza de Oaxaca que tiene lugar durante julio.

Mientras que en el centro del país se vive el espectáculo de la lucha libre y las coloridas máscaras de luchadores (unas más estéticas que otras), el grito de “¡Lucharán dos de tres caídas, sin límite de tiempo… En esta esquina… (Los rudos) y en esta otra (los técnicos)…!”, previo al pancracio cuerpo a cuerpo. Por cierto, las máscaras de luchadores al contar con: a) una belleza estética, b) un fin práctico y c) originalidad son protegidas por la vía del derecho de autor, mientras que los personajes (luchadores) y sus características físicas y psicológicas se protegen a través de la una figura que solo México otorga en materia de derechos de autor, las reservas al uso exclusivo de derechos.

Por lo que hace a la música como alimento para el alma contamos con una gran diversidad, como dice la canción “en el sur se toca con marimba y en el norte con acordeón”, quien no ha disfrutado de un buen café en el Veracruz, mientras se recrea con los temas de “La Bruja”, “El querreque”, “El pescador” y sus danzas típicas.

En cuanto a las indicaciones geográficas, sin pasar por alto nuestra máxima en denominaciones de origen, ¡el tequila! El buen tequila de esta tierra, imitado, pero jamás igualado por los chinos, o el mezcal que tan de moda se ha puesto. México lindo y querido, es rico en artesanías desde los sarapes de Saltillo, Oaxaca con sus alebrijes y su barro negro; el mágico mundo del arte huichol; Hidalgo y sus tenangos; Puebla y su talavera; Guerrero y el Olinalá (reconocidas estas dos últimas como denominación de origen); Aguascalientes, lugar de la calavera garbancera (la catrina) y otras tantas obras de José Guadalupe Posada.

Sin pasar por alto nuestras bondades naturales como el pulque de Hidalgo (bebida de los dioses), el chile poblano, las manzanas de Zacatlán, todos en trámite de protección como indicación geográfica.

¡Así que viva México! No solo por su riqueza cultural, por su originalidad, su espectacular belleza, sus amaneceres, sus bebidas espirituosas, sus huapangos, sus más de 31 trajes típicos, por su cocina declarada patrimonio de la humanidad, por su marca “Hecho en México”, sino también por propiedad intelectual. ¡Felicidades, México! www.erapi.com.mx

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