Los nacidos en el nuevo siglo tienen en colectivo una de las encomiendas más importantes que definirán el rumbo del país para los próximos años. Es el voto millennial el mayor reto para partidos políticos y candidatos independientes; 70 por ciento de los mexicanos de esta generación aún no ha sido conquistado por los punteros en las encuestas. Esta es una de las conclusiones del primer estudio Voto Millennial de Nación321.com, basado en dos encuestas con más de mil 200 entrevistas a jóvenes de todo el país nacidos entre 1980 y 2000. La cifra local no discrepa demasiado. Cuatro de cada 10 hidalguenses en la lista nominal son jóvenes que nacieron en esas dos décadas, por lo que vivirán de manera fundamental la elección del primero de julio. Para el consejero local del Instituto Nacional Electoral Alfredo Alcalá Montaño es imperante la necesidad de generar condiciones de interacción de este sector que incidan de manera positiva en su participación. A poco más de un mes del arranque de las campañas, las diferentes fuerzas políticas deberán tener muy en cuenta propuestas inclusivas, pero reales; los jóvenes de hoy lo que menos necesitan es demagogia. El escenario más cercano nos remite a 2016, cuando uno de cada cuatro votantes en Hidalgo era joven, fue en este grupo donde el candidato ganador a la gubernatura tuvo sus más bajos niveles de aceptación. De acuerdo con el estudio ¿Cómo votaron en Hidalgo?, de Consulta Mitofsky, personas de 18 a 29 años representaron 25.6 por ciento de los sufragios a gobernador, 32.9 de ellos lo hizo por el candidato del PRD, José Guadarrama. En este mismo rango de edad el PRI no obtuvo su mejor resultado. En la contienda del 5 de junio de 2016 Omar Fayad fue superado incluso por Salvador Torres, el abanderado de Morena, quien obtuvo 25.9 por ciento de los votos contra 22.8 del exsenador. Con empate de 28.5 en las preferencias del electorado de 18 a 29 años apareció el panista Francisco Xavier y Velia Ramírez del PT. Como se observa en las estadísticas de Mitofsky, los millennials serán un hueso muy duro de roer. Más vale que partidos y candidatos independientes tengan preparadas campañas innovadoras, frescas y convincentes. Sin dejar de lado el papel que jugará el Instituto Estatal Electoral, que no escapa de la responsabilidad de llamar a las urnas a la mayor cantidad de jóvenes ávidos de cambio. De filón. Corrieron los primeros 17 meses de la actual administración estatal y muchas promesas, entre estas la de convertir las otrora oficinas regionales de la Secretaría de Planeación en ventanillas únicas, sigue en letra muerta.

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