La semana pasada nos congratulamos con el vuelo del exáguila Diego Lainez a la provincia sevillana. Con ello, el tema de los mexicanos en el viejo continente retomó protagonismo al detonar las incómodas e inminentes comparaciones. Lo cierto es que la buena nueva del nuevo ariete del Real Betis no fue la única razón por la que volteamos a ver a nuestros compatriotas que militan en el extranjero.

En los últimos días ha cobrado fuerza el rumor que coloca a Carlos Vela en las filas del Barcelona. La posibilidad de que el mexicano regrese a la madre patria se perfila en la prensa de ambos lados del Atlántico debido a la urgencia del conjunto culé por hacerse de un ‘9’ tras la salida de Munir. Por ello, nombres como el del ex Real Sociedad o el propio Javier Hernández –ese último se esfumó al instante– han orbitado en el campamento catalán.

Algunos medios afines al Barca comentan que la transacción se llevaría a cabo como compra definitiva y que ya existe un acuerdo entre el jugador y ambos clubes. No obstante, se especula que Carlos Alberto sería la segunda opción en caso de que el fichaje prioritario no se concrete. Tal es el caso de Álvaro Morata, quien viste los colores del Chelsea y cuenta con pasado merengue. Por tanto, la operación se encuentra a expensas de la resolución entre blues y blaugranas.

Ahora bien, ¿por qué Vela y por qué ahora? El quintanarroense milita actualmente en Los Ángeles FC, equipo con el cual ha jugado 31 partidos y ha colaborado con 15 anotaciones y 12 asistencias. Sus actuaciones han valido ser reconocido como uno de los mejores futbolistas de la MLS, desquitando su condición de “jugador franquicia” y convirtiéndose en uno de los ídolos fundadores del club angelino.

La situación del artillero azteca da para contrastar varias premisas que suelen perseguir a la legión mexicana en el extranjero. Habrá quien piense que, de concretarse su regreso a la Liga, Vela acumulará más minutos en banca que en el campo y pasará desapercibido. Si bien es cierto que la intención del club catalán es contar con un recambio para Luis Suárez, su simple vinculación con uno de los clubes más grandes del mundo ya supone un triunfo. Pase lo que pase, Carlos Vela puede jactarse de ser un futbolista de presencia internacional muy a pesar de su relación agridulce con la opinión pública mexicana.

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