La elite del balompié internacional ha vuelto de manera oficial. Con el retorno a las actividades en la Premiere League, la última de las cinco Ligas europeas de primer nivel consolidó su futuro de cara al mundo postpandemia. Alemania, España, Italia e Inglaterra retomaron sus respectivos torneos domésticos, solo Francia decidió cancelarlo.

Múltiples eventos destacaron en la semana del regreso a la nueva normalidad futbolera del otro lado del océano Atlántico. En el marco del retorno al césped, Marcus Rashford, delantero del Manchester United, dio la nota gracias a un gesto que nos recuerda que el deporte no es una burbuja aislada de la realidad.

A través de una carta dirigida al Parlamento británico, solicitó que los apoyos alimenticios brindados a niñas y niños de escasos recursos no fueran suspendidos durante el periodo de verano, tal como pretendía el primer ministro Boris Johnson. Gracias a la presión mediática iniciada por el delantero, ese apoyo seguirá beneficiando a más de 1.

3 millones de infantes. Los orígenes no se olvidan.

Tras el silbatazo inicial de esta semana, el Liverpool tendrá la oportunidad de concentrar sus esfuerzos en levantar su primera Liga en 30 años. Por su parte, el Bayern de Múnich conquistó su octavo campeonato local consecutivo a tres fechas de concluir el torneo. Poco que añadir sobre el equipo hegemónico alemán: dinámico, contundente, veloz y en forma.

Al igual que en España, el torneo copero en Italia dejó a los finalistas a la deriva al anunciarse la suspensión de eventos multitudinarios en marzo. Con el regreso a las actividades, Nápoles y Juventus disputaron la final de la Copa con un resultado favorable para los napolitanos en tanda de penaltis. Mientras que a Cristiano Ronaldo le ha costado retomar el ritmo de competencia; Hirving Lozano ya puede decirse campeón en el país de la bota.

Mientras la pugna por la Liga española continúa tan vibrante e incierta como se quedó antes de la cuarentena, el regreso de la Liga de Campeones levanta igual expectación y dudas. El formato tradicional mutará a una suerte de minitorneo en el que, tras conocerse a los ocho finalistas, serán disputados los cuartos y semis a un solo partido. Además, todos los juegos, incluido el de la final, serán en Portugal entre el 12 y el 23 de agosto. Con sorpresas, especulaciones y sobrecarga de calendarios, pero el espectáculo futbolero nos ofrecerá las alegrías de las que nos privó por casi 70 días.

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