Si existiera un catálogo de agrupaciones musicales contemporáneas que deberíamos escuchar, Slipknot estaría entre los primeros lugares. Y es que el conjunto de Des Moines, Iowa, se ha mantenido vigente entre el público y la crítica a pesar de los altibajos. Es por ello que merece especial atención We are not your kind, su nuevo álbum.

Ese disco, el sexto en su extensa carrera, viene precedido de 5. The Gray chapter (2014), cuya temática giró en torno a la pérdida, en especial tras el fallecimiento del bajista Paul Gray en 2010 y el despido del baterista Joey Jordison. Si bien, fue una placa donde abundaron atmósferas lúgubres, lo cierto es que resultó el material discográfico menos sobresaliente de la banda. Fue tan tibio su recibimiento que durante un tiempo surgieron notas que rumoreaban la desintegración del grupo.

A pesar de ese tropiezo, Corey Taylor y compañía regresan a los escenarios con gran fuerza y vitalidad. Su retorno no está exento de polémica, ya que se mantiene el conflicto legal-salarial con Chris Fehn, a quien identificarás rápidamente como el percusionista con máscara de Pinocho. Parecería que esa disputa provocaría inestabilidad en los ocho integrantes restantes; sin embargo, tenemos a un Slipknot más cohesionado, unido, con un nuevo integrante desconocido por todos y mucha furia que explotar.

Así las cosas, We are not your kind se cierne como un álbum donde el dolor, la furia y el miedo son las constantes para una banda que, además, abre las puertas a la experimentación para innovar sus maneras de expresarse.

Sí, tenemos un gran álbum de metal en nuestras manos donde la versatilidad marca una dirección ascendente para unos lobos de mar que se están tornando viejos, pero exquisitos.

En “Unsainted” tenemos un sencillo poderoso donde Taylor ruge con la cólera que le caracteriza sobre la pérdida de la confianza, la fe y el deseo de retribución. A momentos asemeja al Ghost más raudo, pero ¡hey!, Slipknot llenó a nuestros corazones primero. “Birth of the cruel” apela a la transformación del ser humano ante un medio hostil que solo le permite sobresalir por medio de la traición, el odio y la violencia; es el tema que todo maloso desea para su cumpleaños.

Pero si de experimentación se trata, Slipknot lo hace de buena manera con temas como “Nero forte”, donde las guitarras astilladas de Jim Root y Mick Thompson nos llevan entre el infierno, la desesperanza y la sangre coagulada. “Spiders”, por su parte, deja a un lado la voz gutural para adentrarnos en un ambiente de suspenso donde los miedos salen a relucir como arañas que trepan la pared en busca de su presa. Muy parecido a Stone Sour, pero sale bien librado ese tema.

We are not your kind es un excelente regreso de Slipknot tras cinco años de ausencia. La agrupación mantiene los elementos que los convirtieron en gigantes del metal actual, al tiempo que se dan la oportunidad de experimentar para mantener vivo el espíritu de la creatividad. Eso probablemente cause canas verdes a sus fans más puristas, pero nosotros consideramos que eso es un paso adelante para un conjunto que se ha caracterizado por tratar de ampliar sus horizontes disco tras disco, máscara tras máscara y sufrimiento tras sufrimiento. Que chido se siente no ser del tipo de los demás.

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@Lucasvselmundo

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