El viernes, la Secretaría de Salud federal (Ssa) dio a conocer que Hidalgo regresaría de naranja a rojo en el semáforo epidemiológico que mide la intensidad de la epidemia del coronavirus (Covid-19) de manera regional. Sobre las implicaciones de ese retroceso en el semáforo, ayer el gobierno del estado precisó que se debió a un aumento en el porcentaje de ocupación hospitalaria, que pasó de 30 a 34 por ciento durante la semana del 22 al 28 de junio. En términos globales, Hidalgo pasó de una puntuación para la alerta epidemiológica de 2.30 (correspondiente a la semana del 15 al 21 de junio), a 2.80, caída que se debió al aumento en la ocupación hospitalaria referido. El lector se preguntará: ¿Y qué implica, en términos de la vida cotidiana, regresar al color rojo? El mismo gobierno del estado explicó que eso significa que a partir del lunes regresaremos al estado de la alerta máxima, con todas las restricciones a la movilidad y al trabajo que ello implica. No obstante, la diferencia respecto a la etapa denominada “jornada nacional de sana distancia” es que tanto gobierno como las empresas seguirán planeando y capacitando a sus trabajadores para ingresar a la nueva normalidad de manera progresiva y ordenada. Entonces tenemos que, al menos la siguiente semana, el confinamiento para la mayoría de la población va a continuar. Las consecuencias de la ampliación del periodo de confinamiento saltan a la vista en la economía del país y de Hidalgo. Y seguimos como al principio de esta pandemia: con la paradoja de la amenaza de un posible aumento en el nivel de contagios después del desconfinamiento. Aunque tampoco podemos vivir indefinidamente en el encierro. ¡Vaya encrucijada! De filón. El presidente Andrés Manuel López Obrador salió al paso luego del atentado que sufrió el secretario de Seguridad de la Ciudad de México el viernes. Dijo que su gobierno no se dejará intimidar, aunque descartó declararle la guerra a los grupos del crimen organizado, como en su tiempo lo hizo el expresidente Felipe Calderón. Pero, ¿cuál será su estrategia de defensa frente a grupos como el cártel de Jalisco nueva generación que no se distinguen precisamente por su inclinación a dialogar?

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