Like
Like Love Haha Wow Sad Angry

Lol Canul

Psicóloga social

Aquí va otra columna sobre el incendio del basurero de Mineral de la Reforma, porque lo más ardiente que resultó de él ha sido la discusión que desencadenó y lo más apestoso, el destape de responsabilidades sociales y administrativas; por más que se haya mitigado, el calor aún da temas para abordar.
Partiendo de la generación de deshechos, se sabe que tiende a incrementarse con el crecimiento poblacional, las formas de producción y el consumo masivo. Grandes cantidades de esos desechos son depositados en rellenos sanitarios donde se acumulan y ocasionan perjuicios medioambientales en el suelo, el agua y el aire. Un reporte de investigación realizado en Hidalgo, refleja que la población no maneja adecuadamente los residuos y tampoco están preparados para cualquier contingencia ambiental, pese a tener conocimientos sobre los problemas de contaminación ambiental, no reflejan intención de acción en favor de una resolución.
Como he mencionado antes, una adecuada gestión para el tratamiento de la basura, corresponde en una parte a la ciudadanía y por la parte administrativa, a los gobiernos locales, estatales y federal y, según la ONU, la gestión integral es un elemento importante para mejorar la calidad de vida de las personas. Una mala gestión puede traer consigo un impacto negativo en la salud individual, social y en el medio ambiente. Además de que, organismos especializados en Derechos Humanos refieren que ocurre una violación a los mismos cuando las autoridades competentes en el área ambiental no logran controlar la contaminación generada en su ámbito, y esa afecta a la población, que puede reclamar por esa vía las afectaciones en su salud, vivienda, entorno y calidad de vida. Por tanto, el ambiente sano es reconocido como un derecho en el grupo de Derechos Económicos Sociales Culturales y Ambientales (DESCA) que en la Constitución mexicana está garantizado en el artículo cuarto, lo mismo que el derecho a la protección a la salud; haciendo evidente su relación y cumpliendo su principio de indivisibilidad e interdependencia, pues son ambos a la vez, condiciones necesarias para el disfrute de otros derechos.
Citando a Gran Castro: “Cuando la contaminación rebasa las capacidades del gobierno responsable de la gestión ambiental, los derechos ambientales de la ciudadanía son transgredidos.” Cabe remarcar que los principios de los Derechos Humanos, obligan a entender de manera integral las necesidades de la ciudadanía ante las autoridades, que deben dirigir acciones correspondientes a la satisfacción de ellas y parte de su responsabilidad es la generación de un contexto estructural favorable.
La legislación en la constitución indica que la tarea de prestar el servicio público de limpieza, recolección, traslado, tratamiento y disposición final de residuos corresponde a los gobiernos municipales; la Organización Panamericana de la Salud (OPS) desde 2002 declaró en un informe que, en nuestro país, la estructura administrativa municipal se liga a la problemática con pobre compresión de la problemática, falta de capacitación técnica y de programas, tanto correctivos como preventivos, equipo y tecnología obsoleta e insuficiente normatividad municipal.
En conclusión, el manejo de residuos en Hidalgo es precario, por lo que lejos de cumplir con los estándares de la gestión integral, es un reto prioritario en el que se debe trabajar, no solo para la mejora de la calidad de vida de la población, sino como un ejercicio del cumplimiento de los Derechos Humanos, ese, quizá sea, el punto trascendental del incendio.

@lolcanul

Like
Like Love Haha Wow Sad Angry

Comentarios