Cuando en muchos campos de la vida del mexicano ya se vive en plena era de la sobreinformación, para el gobernador y los alcaldes hidalguenses la vía es otra.

Muy polémico ha sido aquel letrero alusivo a un extraño “tercer informe” de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), cuando la costumbre imperante era que en un año, un informe… Se ha ido entendiendo poco a poco, se ha ido aceptando por los reacios que es mejor tres que uno, cuando de informes a la sociedad se trata. Y vaya que los cuestionadores de los informes vuelven a perder autoridad para seguir de criticones cuando alguien les recuerda que no solo son tres informes en un año, sino que hay algo peor para los amantes de la opacidad: ¡¡las conferencias mañaneras!!

Vivimos una triste realidad todos aquellos que sueñan con avanzar en la erradicación de la actual discrecionalidad en el ejercicio de los recursos públicos observada actualmente en las administraciones municipales y en el gobierno estatal; y la eterna lucha entre los que roban y los que deben evitar que les roben… tal parece que la ganan los ladrones.

Insisto, AMLO ha hecho de la información y los informes la punta de lanza para penetrar entre la sociedad buena… primero informó para convencernos y con ello ganar contundentemente, y luego, para gobernar con la información diaria, trimestral y casi al año. ¡¡Y nos tiene contentos!!

Pero en los ayuntamientos, y en el propio gobierno de Fayad, la lucha diaria ha sido el echarle tierra encima a la información… Discursear para intentar convencernos de que ya no debe haber rituales y besamanos, y que solo debemos aspirar como sociedad a engullir mamotretos, pendones carísimos y algún comentario en la radio y televisión oficial y de los oficialistas. ¡¡Con eso el estado y los municipios están informados!!

Transitamos en Hidalgo, entre gobierno estatal y los municipales, por la vía contraria a la que usa el gobierno federal, y la sociedad lo sabe. Hoy se preguntan por qué no informan los alcaldes o por qué el gobernador no nos habla de cosas y hechos que podamos ver que existen…
Y si en las cúpulas estatales y municipales creen que ya lograron construir el desinterés y apatía entre la ciudadanía por la rendición de cuentas, creo que están de nuevo equivocados. Hoy vemos y entendemos que los gobiernos y los gobernantes deben informar si quieren estar en el ánimo de los gobernados.

Se resisten a agarrar la vía que les construye Obrador… unos por mañosos, otros por miedosos… No informan, y si informan, malinforman.

Un caso relevante sobre lo benéfico que es que la información fluya de los gobernantes hacia la sociedad se dio en las universidades ubicadas en territorio hidalguense… se informó sobre convenios para desviar dinero público y todos estamos en espera del juicio final. Menciono esto solo para dimensionar las bondades que se alcanzan cuando la información y los informes fluyen. Si desean mantener plumajes en su color original, informen; pero si lo que quieren es seguir diciendo que son gorriones, aunque sean pericos, pues no informen, solo aténganse a las consecuencias, pues la sociedad es ya poco consecuente.

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