Fray Gerundio de Campazas, personaje de la picaresca española del siglo XVIII, quien estaba en contra de “tragarse las ruedas de molino” que recetaban los oradores de lenguaje gongorino y rebuscado, fue en la ficción el más claro exponente de la oposición al barroquismo y la engañifa del lenguaje político.
La pluma del escritor español José Francisco de Isla, a quien se debe la invención de este singular predicador, vuelve por sus fueros después de casi tres siglos de haber expuesto la genial idea.
Ha sido muy recordado hoy que se han revelado los fracasos de la Ley de Memoria Histórica española, que autorizaba la exhumación de cadáveres ejecutados durante la Guerra Civil, al financiar las actividades de asociaciones en lugar de establecer una política de Estado… y la renuencia de la claque política mexiquense a legislar contra las desapariciones forzadas, a pesar de que el gobiernito ha reconocido “oficialmente” 26 mil 580 desaparecidos y ha malgastado 246 mil millones de pesos del presupuesto “para hacer respetar los derechos humanos”.

A tono: Ley Reglamentaria,
olímpicamente desaparecida

A pesar de que es una exigencia reiterada por la ONU el prevenir, perseguir y establecer criterios para castigar con dureza estos delitos, así como proteger y asistir a los familiares de las víctimas y a testigos oculares de los ilícitos. A pesar de que desde 2015 se reformó “estructuralmente”, but of course, el artículo 73 Constitucional que demanda una urgente ley reglamentaria, ¡paladina y olímpicamente desaparecida!
Se ha dejado al garete a la sociedad y en el limbo jurídico la necesidad de legislar en materia de secuestro, trata de personas, delincuencia organizada, estableciendo los tipos penales y sus sanciones respectivas, no sea que se vayan a enojar los patrones asociados del rifle y la metralleta.

ONU escandalizada por el caso español.
¿Y México?

El relator especial de la ONU para el caso español, Pablo de Grieff, un sujeto que aquí nunca dejarían pasar, se mostró sorprendido de que el Estado español no haya hecho más en favor de los derechos de las víctimas del franquismo.
También por la “distancia inmensa” entre el gobierno y las asociaciones reclamantes; “la mayor que he encontrado en mi vida profesional”, dijo durante la presentación de sus conclusiones tras su visita oficial al reino ibérico. Y eso que no ha estado en México.
“Las discusiones parecen estar enmarcadas en el siguiente esquema: aquí todos concluimos que ya estamos totalmente reconciliados o la única alternativa es el resurgir de odios subyacentes, lo cual implica un riesgo demasiado alto”, explicó el relator sobre la promoción de la verdad, justicia y reparación de garantías de la ONU.
En resumen, recomienda a España que abandone la excusa de reabrir heridas y le pide que garantice el acceso de las víctimas a la justicia, estableciendo políticas de Estado que se mantengan por encima de intereses partidistas.

La memoria histórica ibérica,
también sin recuperar

El relator de Grieff destacó también la falta de información centralizada y de apoyo económico del Estado en las iniciativas privadas de recuperación de la memoria histórica. Potenciar la Ley de Memoria Histórica para suplir los vacíos que existen en ella.
Que no son otros que los trabajos forzados, las muertes en bombardeos, los niños robados y las diferentes formas de represión sobre las mujeres. La ambigüedad a la hora de enseñar la Guerra Civil y la dictadura en los colegios. Así como la reforma del Valle de los Caídos, para que deje de ser un adoratorio a Franco y a Primo de Rivera.
Se reconozca que durante las obras de este faraónico mausoleo, 24 mil trabajadores forzados, presos políticos del régimen, quedaron enterrados debajo de los cimientos. Debe dejar de ser un monumento a la Dictadura y pasar a ser el cementerio común de los resistentes al franquismo. Algo particularmente conmovedor.

Aquí, como patos criollos: a cada pisada, una cagada

En el caso mexicano, la molicie de los mexiquenses se ha cebado sobre la Ley General contra Desapariciones Forzadas y Desapariciones por Particulares. El vacío legal sobre la materia de delincuencia organizada es no solo una asignatura pendiente y una ofensa a la Nación, sino un peligroso bumerang contra tolucos y pachuquitas, en el umbral de ser enjuiciados por crímenes de lesa humanidad ante cortes internacionales.
‎Con todo y eso, ni así mueven un solo rictus de su fementido palmito. Ellos, como siempre, solo están en lo suyo, que es robar. Cuando intentan gobernar, lo hacen como el famoso pato criollo: a cada pisada, una cagada.

No legislar sobre la materia, revela ficción de las reformas

La iniciativa de Ley General de Desapariciones Forzadas, prevé desde hace dos años la necesidad de crear un banco nacional de ADN, dirigido por la ciudadanía; la previsión, persecución y castigo de estos delitos y la protección y asistencia a familiares de las víctimas y de los testigos, pues se sabe que aquí donde quiera se cuecen habas.
‎Podrán poner el pretexto que se les ocurra –al fin y al cabo, este es un gobiernito de ocurrencias–, pero no legislar sobre esta materia revela palmariamente la ficción de las reformas estructurales de pacotilla, sin consecuencia alguna en ningún terreno… la inviabilidad estructural del famoso Sistema Nacional Anticorrupción y el feroz despilfarro de las arcas públicas para encubrir a simuladores fruncionarios de derechos humanos que cobran como sultanes solo para hacerle al “Tío Lolo”.

Juan José Mireles, otra víctima de Alfredo Castillo

Revela también el terror paralizante de no permitir la entrada al país de visitadores internacionales de derechos humanos y el empantanamiento en que se ha sumido la investigación sobre crímenes de Estado. Los casos de las ejecuciones extrajudiciales de Tlatlaya, la masacre y desaparición de los cadáveres de la montaña guerrerense… la liquidación de los narcotraficantes que no derramaron la copa en Tanhuato, el enfrentamiento provocado por el prócer olímpico Alfredo Castillo Cervantes –primo hermano del procónsul del Senado Humberto Castillejos Cervantes, exhibidor de la incompetencia y adulaciones de Emilio Gamboa–… durante la matanza de Apatzingán, por la que está pagando injustamente en reclusión política en un penal de Hermosillo el doctor José Manuel Mireles… las ejecuciones de marinos, soldados y civiles en las trampas policiacas de Reynosa‎… y todas las que han sido provocadas por esa infame complicidad entre trasegadores y sedicentes autoridades.

Omisión que será causa de enjuiciamientos internacionales

‎Las razones por las que ha fracasado la Ley de Memoria Histórica española parecen juego de niños, frente al juego de ñoños en el que ha naufragado la Ley General sobre Desapariciones Forzadas en México. Los patos criollos llevan una ventaja sideral, vergonzosa y aberrante.
‎En su momento será severamente condenado este horror de lesa humanidad. Si antes no pasa otra cosa, otro dislate, alguna vergüenza mayor.
¿No cree usted?
Índice Flamígero: “Legislar no sólo requiere una gran sensibilidad social, también demanda estudio, perseverancia y mucha lectura, para descubrir mundos ignotos”. ¿Cómo ve usted la frasecita? ¿La pronunciaría Disraeli? ¿Le explica a usted por qué la omisión o, en el mejor de los casos, la dilación para dictaminar y aprobar la Reglamentaria de Desaparecidos? Pues –¡fanfarrias, por favor!—pertenece a César Camacho Quiroz, presidente de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados –un legislador “de prestado”, que nunca ha ganado una elección– y, claro, coordinador de la bancada tricolor en San Lázaro. Prosopopéyico, con lenguaje gongorino y rebuscado, cual el que condenaba Fray Gerundio de Campazas, ¿o no?

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@pacorodriguez

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