Hace más de dos semanas que el magisterio disidente tiene estrangulado al sistema ferroviario que corre por tierras michoacanas. Y hay elementos para concluir que la embestida tiene el objetivo de defenestrar al gobernador Silvano Aureoles Conejo. El presidente López Obrador atendió el tema con un galimatías que implica hacerse a un lado.

Y es que, mire usted, dicen que cuando el ave tiene cola de pato, pico de pato y plumas de pato es… un ¡ganso! Sí, pero disfrazado de pato si nos atenemos a aquel dicho que califica al que se hace que la virgen le habla: Se está haciendo pato.

Eso es lo que ocurre en el alto mando del gobierno de la cuarta transformación frente a un conflicto de manufactura política en perjuicio de los niños y adolescentes que reciben educación pésima de mentores que pasan más tiempo en marchas, bloqueos y plantones que en las aulas.

¡Ah! Pero demandan echar a la basura a la reforma educativa, ello antes de analizar sus pros que no son pocos, y exigen el pago de salarios que, en los hechos, no han devengado. Incluso la cobertura de bonos.

No se trata, en forma alguna, de asumir defensa oficiosa del gobernador, cuyos bonos comenzaron a irse a la baja cuando en plena campaña electoral declaró públicamente su apoyo al candidato del PRI José Antonio Meade Kuribreña; la primera embestida vino desde su partido, el PRD, aunque quizá los chuchos olvidaron los acuerdos que tuvieron con el presidente priista Enrique Peña Nieto.

Pero, bueno, es una verdad de Perogrullo –el mismo cuya identidad desconoce el dictador venezolano Nicolás Maduro– la que asume que en política los acuerdos y pactos de sangre son demagogia y son como el pañuelo desechable que sirve para el momento.

Así que el licenciado Andrés Manuel López Obrador, confeso de saber perdonar más no olvidar, tomó nota de esa confesión de Silvano y luego, pues luego vino su triunfo en las urnas, respaldo electoral que le dio poder absoluto para hacer y deshacer en el país que, ahora acusa, le entregaron hecho un desastre, hundido en la corrupción, un cochinero provocado por la mafia del poder.

Bueno, ocurre que Silvano igual se atrevió a devolver al gobierno federal la educación, que implica el pago al magisterio, como ocurría antes de que el entonces presidente Ernesto Zedillo, que fue secretario de Educación Pública antes de irse a la coordinación de la campaña de Luis Donaldo Colosio, decidiera la descentralización de los servicios educativos y, con ello, entregó la nómina a los gobernadores estatales, por supuesto acompañada de las participaciones federales.

Lo que en el caso de Michoacán se olvidó es que, como en Oaxaca, Chiapas, Tabasco y Guerrero, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), integrada en buena parte de su membresía por herederos de plazas, docentes mediocres y dizque de izquierda, están acostumbrados a arrinconar a los gobiernos estatales y retar en su terreno al gobierno federal con plantones interminables y en perjuicio de los niños, estudiantado de educación básica, primaria y secundaria.

Y en Michoacán, en la época del gobernador Leonel Godoy Rangel (en el período 2008-2012) no fue la excepción el que la CNTE hiciera lo que le viniera en gana. Incluso logró que mensualmente se entregara un bono de más de 2 mil pesos por asistir a dar clases, sí, tenían un premio por cumplir con su obligación.

Por eso, y es una desgracia consecuencia del voluntarismo del magisterio disidente, Michoacán como Oaxaca y Guerrero, sin dejar de lado a Chiapas, tienen los peores índices educativos, un atraso que impacta, por supuesto, en el desarrollo de cada entidad y explica el alto índice de deserción en el nivel bachillerato y ni qué decir en la universidad.

Acusan, entonces, los mismos apoyadores de la CNTE, que la educación tiende a la privatización, más no acotan que es pésima la educación que imparten profesores que se niegan a la actualización y rechazan someterse a ser evaluados. Los atavismos gremiales resultan a la larga y como se tiene en estos días en vilo a muchos, muchos burócratas que buscan el cobijo de sus padrinos gremiales para no ser echados a la calle por improductivos.

Asumen ahora los profesores de la CNTE que cuentan con todo el respaldo del presidente López Obrador y con toda razón, porque en campaña él ofreció apoyarlos, incluso sacar de prisión a aquellos que, con probada responsabilidad en la comisión de delitos, fueron encarcelados y devolver el empleo a los despedidos por incumplir con sus responsabilidades.

Un pago de factura, sin duda, es el servicio que la CNTE hace al gobierno de Andrés Manuel López Obrador, cuya postura, referida al inicio de semana, es de un impresionante galimatías. ¿Me canso ganso?
“Ellos (los militantes de la CNTE) tienen que entender que son otros tiempos; nosotros no estamos en contra del pueblo ni somos represores (pero) al mismo tiempo tenemos la autoridad moral, no tenemos problemas de conciencia como para no dejarnos chantajear por nadie por fines políticos, no vamos a ceder ni a reprimir, cada quien se ha de hacer responsable de sus actos”, dijo López Obrador respecto de lo que ocurre desde hace más de dos semanas en Michoacán.

En tanto, son millonarias las pérdidas económicas por el bloqueo de las vías ferroviarias en Michoacán, que parten del estratégico puerto de Lázaro Cárdenas. El gobierno estatal, vía un adelanto de participaciones federales, pagó mil millones de pesos en salarios a los centistas, pero ellos se niegan a levantar el bloqueo porque, aducen, hay pendiente la solución de su pliego petitorio de ¡29 puntos! Y el pago de 15 bonos que reciben a lo largo del año, uno de ellos de ayuda familiar por 3 mil pesos.

¡Ah! Dicen que el gobierno de Silvano les adeuda más de 5 mil millones de pesos. Pero el gobernador no está dispuesto a aceptar presiones que son de evidente manufactura política, esa que incluso deslizó que el hijo pródigo de Carácuaro tiene algo que ver con el huachicoleo.

Pero Silvano ha decidido dar la batalla. Después de una entrevista con el secretario de Educación Pública Esteban Moctezuma envió un mensaje a los profesores que se niegan a levantar el bloqueo, les dijo que no habrá mesa de diálogo ni pagos, si ellos insisten en su postura. Y que serán desalojados.

Incluso, amén de referir que ha tenido diferencias con la secretaria de Gobernación Olga Sánchez Cordero, y reiterar que es obligación del secretario de Comunicaciones y Transportes ordenar el desbloqueo de las vías férreas porque son del ámbito federal, interpuso una acción de inconstitucionalidad ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación para que el pago al magisterio lo asuma el gobierno federal.

Bueno, el secretario Esteban Moctezuma Barragán dijo estar convencido de que se hará más con los recursos que tiene la SEP y que “es muy importante pensar que el presupuesto sí creció y creció para las niñas, niños y jóvenes y no para programas que no dieron resultados”.

Qué importante que así sea, aunque no necesariamente más recursos impliquen mejoría en la educación que se imparte. Y menos cuando los dineros deben utilizarse para pagar voluntarismos de quienes han servido y sirven a fines políticos. Quieren tumbar a Silvano pero, ¿y los niños? Digo.

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