¿Sabías que en 1950 por cada 10 habitantes en México solo uno tenía más de 60 años, y que para 2050 se estima que de cada 10 personas seis sean mayores de 60 años?, ¿qué quiere decir esto? Que disminuirá el nacimiento de niños y niñas y los adultos prolongarán su vida hasta cerca de los 85 años.
De lo anterior surgen muchas preguntas, ¿cómo se adaptará la sociedad para afrontar las necesidades alimentarias, de espacio, esparcimiento, salud y convivencia con las y los adultos mayores?
Las respuestas no resultan fáciles, por el contrario, damos cuenta que no estamos del todo preparados pero algunas personas en su trabajo cotidiano formularon un área de investigación para afrontar los retos de la llamada “sociedad envejecida”, lo que dio por resultado la gerontología (gerontos, viejos; logos, estudio).
La gerontología como tal no es únicamente la atención de las necesidades particulares de las y los adultos mayores sino de la comprensión de múltiples aspectos de la vida de las personas, ya que es un hecho innegable el que tengamos que envejecer, algunos de nosotros lo haremos más rápido que otros lo cual dependerá en su mayoría como consecuencia de su estilo de vida o herencia genética con una excelente salud.
Sin embargo, no siempre es así, por lo que los gerontólogos poseen conocimientos para ayudar a las personas de todas a las edades para que entiendan las etapas del proceso de envejecimiento y puedan llegar a los 60 años y más con una visión positiva con las personas que los rodean, sean o no de su familia, para contar con una salud estable, sean activos y cuenten con recursos suficientes para cubrir sus necesidades de vida.
Entonces, las y los gerontólogos podrán tener un gran campo de acción, tratarán con infantes los hábitos para respetar y querer a las personas mayores, con adolecentes para evitar maltratos y discriminación, con adultos para fomentar un estilo de vida sano y no llegar a los 60 años con enfermedades que pongan en riesgo la vida y, por supuesto, con aquellas personas que ya han envejecido para que se mantengan lo mejor posible y no vean disminuida su calidad de vida.
En Hidalgo tenemos un gran reto, actualmente se estima que el estado viven más de 260 mil adultos mayores, en su mayoría mujeres, y están concentrados generalmente en áreas rurales, lo que implica una serie de dificultades para que los beneficios e información lleguen a ese sector.
La Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo a través del Instituto de Ciencias de la Salud y el área académica de gerontología desarrollan a partir de su grupo de investigación diversos proyectos, los cuales se basan en el diagnóstico del entorno de las y los adultos mayores, su salud y calidad de vida en beneficio y atención de la población envejecida. El carácter social de la UAEH permite en mucho la sensibilización de ese programa educativo, ya que el alumnado en formación cuenta con las herramientas teórico-metodológico para atender, acompañar, asesorar y gestionar lo necesario para las personas mayores en hospitales, casas de asistencia y diversos escenarios de apoyo clínico y social.
Quedan, por supuesto, muchos pendientes en relación con el apoyo y atención de la población envejecida en el estado, los retos se visualizan considerables pero las oportunidades y fortalezas con las que cuenta la UAEH a través de sus gerontólogos hacen que se marque el rumbo de manera adecuada y segura.
Ahora, ¿comprendes que la vejez no es mala?, sino que es una etapa más de la vida y debemos recibirla con agrado, ya que se traduce como experiencia, muchas aventuras qué contar y personas a las que les vamos a importar. ¿Y tú ya decidiste cómo va a envejecer?

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