“Me comprometo a vivir con intensidad y regocijo, a no dejarme vencer por los abismos, ni por el miedo, ni por el olvido, ni siquiera por el tormento de una pasión contrariada. Me comprometo a recordar, a conocer mis yerros, a bendecir mis arrebatos. Me comprometo a perdonar los abandonos, a no desdeñar nada de todo lo que me conmueva, me deslumbre, me quebrante, me alegre. Larga vida prometo, larga paciencia, historias largas. Y nada abreviaré que deba sucederme: ni la pena ni el éxtasis, para que cuando sea vieja tenga como deleite la detallada historia de mis días.”

Nada como terminar 2019 e iniciar este 2020 identificándote con las palabras de otra mujer, una “escribidora” (dirán sus detractores sin saber que el adjetivo no descalifica, sino reafirma una vocación), una escritora (diremos quienes nos identificamos con ella), una mujer que escribe, afirmaré yo porque ella me ha delatado en cada una de sus palabras. Citó, me refiero y menciono a la querida Ángeles Mastretta que cerró un año viejo y abrió un año nuevo con la publicación de su antología titulada: Yo misma.

Fiel a su obra, ese nuevo libro es un recorrido por cada libro que la autora poblana ha escrito y, sin tener que citar la referencia, se recupera cada frase insertada en la novela, cada párrafo impreso en tantas páginas que ha escrito, cada personaje ficticio que hemos hecho real, cada mujer que gracias a ella ha tomado la palabra para arrancarse la vida, para padecer mal de amores, para describir sus ojos grandes o llegar a un puerto libre.

Yo misma representa una invitación a evocar las frases de su obra que delatan el amor que sentimos por esa mujer que se asoma a un espejo al mismo tiempo que lo hacemos cada una de nosotras y el reflejo nos gusta, nos provoca, nos reta, nos reconcilia. Cada frase que ilustra cada página de ese libro, ha formado parte de los textos que ha escrito Mastretta desde su primera obra publicada, pueden ser sentencias o pueden ser confesiones, frases célebres o mensajes delatores, su voz y la nuestra, ella misma, todas, yo misma. Sin duda, la literatura logra esa magia, hacer nuestro un discurso ajeno, descubrirse a través de otra, identificarse con el sentir de una alma diferente, atrapar cada reflexión para reconciliarse con la vida, guardar cada palabra para acelerar los latidos del corazón.

Yo misma ha representado para mí una guía para agradecer la que he sido en los años pasados y prepararme para seguir siendo la que deseo ser en 2020. Es un manual que me orienta para palpar las situaciones lindas que me esperan y por las que lucharé tenazmente. Es un recetario que me da los ingredientes necesarios para llorar mis penas, limpiar mis lágrimas y seguir adelante. Es un espejo donde me gusta verme y donde tengo la oportunidad de arreglar algunos detallitos para reconciliarme conmigo misma. Y en cada página podré encontrar la frase que me inspire a gozar, disfrutar, amar, sufrir, llorar y reír en este año.

“No quiero temerles a los cambios, ni al elocuente futuro, ni al soberbio pasado. Quiero envejecer como quien se hace joven.”

Bibliografía
Ángeles Mastretta. (2019). Yo misma. Antología. México: Seix Barral.

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