KOBDA ROCHA

Para ella

Yo prefiero la maldad sobre todas las cosas divinas y hermosas que en el mundo puso Dios, pues me gusta ser villano y, si el crimen no paga, que a mi alma satisfaga el infierno tan atroz.

Me reencanta ser rebelde para armar revoluciones y revueltas por montones; yo no temo a la prisión,

que, aunque fuese presta muerte la extensión de mi condena, todavía no existe pena que merezca mi aflicción.

Yo prefiero la maldad sobre todo lo existente.

Al igual que el Diablo ingente, soy un himno a la traición: soy el Judas Iscariote, soy el nazi y el fascista,

soy la vieja imperialista gobernando a la nación.

Todo crimen es mi agrado. Me fascina la violencia que perturba la inocencia y da muerte al por mayor. Me complace al mismo grado torturar ancianos miles que lanzar los proyectiles sobre el mundo y su candor.

Yo disfruto que la vida desvanezca en terremotos, huracanes, maremotos, que un volcán haga erupción, que un incendio se desate, que una plaga caiga digna, que Natura sea maligna y nos lleve a la extinción.

Yo prefiero la maldad sobre todo en este mundo

y, aunque yo sea un moribundo, será siempre mi pasión porque es lo único tan bello que merece ser amado, aplaudido y venerado; es mi vera convicción.

Yo prefiero la maldad cuando está sobre mi cama con la forma de una dama y me arranca el corazón.

No me importa condenarme al suplicio en mundo eterno; si mujer es el averno, yo no quiero salvación.

Que me arrastre el inframundo y que el Tártaro me aceche, que el Gehena se aproveche, que el Mictlán sea mi bastión.

Son Naraka y Xibalbá una esencia femenina

que en mi alma predomina; su crueldad es mi adicción.

Yo prefiero la maldad aunque implique amplio tormento; yo soporto el sufrimiento mientras pueda oír su voz.

Yo prefiero la maldad sobre todo altivo ser, no me dan mayor placer esos cielos ni ese Dios.

Solo quiero levantar un altar a la desgracia

y alcanzar ginecocracia. Es su aliento mi afición, su presencia mi cordura, su malicia mi alegría, su tristeza mi empatía, su existencia mi razón.

Ha encarnado en una dama la maldad del universo y es mi anhelo tan perverso ser su asiduo servidor. A cumplir su voluntad yo consagro mi existencia, dedicando inteligencia y talento en su favor.

Yo prefiero la maldad porque he visto en su mirada tanto todo y tanta nada; no es amor ni es obsesión, es la simple primacía de la dicha y la grandeza,

de abrazar solaz belleza y entregarle el corazón.

Director del mal: Jorge A. Romero
Colaboradores viciosos: Mayte Romo, Luis Frías, Ilallalí Hernández,
Alma Santillán, Enid Carrillo, Erasmo Valdés, Óscar Baños, Rafael Tiburcio, Tania Magallanes, Daniel Fragoso,
Julia Castillo, Isabel Fraga, Antonio Madrid, Sonia Rueda,
y otros que, si bien no están,
podrían caer en el vicio
algún día.

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Periodista desde hace más de una década y director del diario Libre por convicción Independiente de Hidalgo. Es licenciado en comercio exterior por la UAEH y licenciado en lengua y literaturas hispánicas por la UNAM. Colabora como articulista en el diario que dirige y también en el portal SDPnoticias.com. Fue reportero en el semanario Aljibe y Síntesis Hidalgo. Trabajó para los periodistas Ricardo Alemán y Estela Livera en un programa de investigación. En 2007 ingresó a trabajar a Bermellón, Edición e Imagen, despacho donde se desempeñó como jefe de redacción hasta 2009. Es colaborador de la editorial Elementum desde 2010.