Yoko Ono

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“Mujer, difícilmente puedo expresar mis emociones mezcladas y mi pensamiento. Después de todo, estaré por siempre en deuda contigo. Y mujer, intentaré expresarte mis sentimientos más profundos y mi agradecimiento por mostrarme el significado del éxito. Mujer, sé que entiendes al pequeño niño que vive dentro de este hombre. Por favor recuerda, mi vida está en tus manos. Y mujer deja que esté junto a tu corazón. Ni la distancia puede tenernos separados. Después de todo, está escrito en las estrellas: Te amo.”
En diciembre de 1980, John Lennon estrenaba su disco “Doble fantasía” y en las canciones que lo conformaban estaba “Woman”, dedicada al amor de su vida: Yoko Ono. Recuerdo el video, los dos caminando por Nueva York, tan juntos, tan bellos a su manera, con sus locuras y su arte. Y a los pocos días, el asesinato. Nunca olvido esa fotografía donde dos personas intentan sujetar a Yoko, su gesto de dolor, sus pequeños ojos más pequeños que nunca, el sufrimiento absoluto ante la muerte de su amado. Sin embargo, ella tuvo la fuerza de hacer una nueva versión del video de esa canción, pero ahora caminaba sola por los mismos lugares donde había paseado con Lennon. Por primera vez palpé el significado de la separación de los amantes, la soledad más triste, la resignación tan impotente, pero sobre todo, admiré la fuerza de esta mujer, la sensibilidad de hacernos sentir su pena.
Yoko, siempre señalada como la “culpable” de separar a los Beatles, versión que el mismo Paul McCartney ha desmentido varias veces. Pocos se han interesado en descubrir que esa mujer ya era una artista reconocida en el mundo del arte vanguardista que tuvo gran fuerza en la década de 1970. Fue pionera en el cine hecho por mujeres. Conquistó a Lennon cuando él asistió a esas extrañas y extravagantes exposiciones que tanto gustaban a la creativa japonesa. Él vio una escalera de madera doble, pintada de blanco, que estaba al centro de una habitación. La subió y vio una lupa pegada en el techo, al usarla descubrió que estaba escrita una palabra: Sí. En ese momento, confesó, se interesó mucho por ella, por su propuesta, por su locura artística, por su sabiduría emocional.
La influencia que ella tuvo en Lennon fue latente y positiva, lo aproximó a los problemas sociales, a creer en un mundo mejor. Provocaron escándalos al pedir una oportunidad a la paz, al hacer una protesta desde su cama, al fotografiarse desnudos, al participar en marchas levantando el puño. En una entrevista le reclamaban, tú no eras así. Él respondía: “Maduré, soy un hombre maduro gracias a Yoko”. La escena en que él da a conocer por primera vez su memorable canción de “Imagina”, escucha los comentarios de su esposa, acepta sus sugerencias, comparte el sueño que tenían de imaginar un mundo mejor. Se nota su complicidad y su amor, ese amor siempre tan latente.
Yoko Ono cumplió 85 años en este mes, la llaman ahora la abuelita vanguardista, la viuda de Lennon, su mujer, la mujer, esa mujer, que lo inspiró, pero que al igual lo acompañó y compartió emociones y convicciones. Feliz cumple, Yoko.

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