DE LARA Y ESTEBAN
Pachuca

Las zonas erógenas son lugares de nuestro cuerpo donde las caricias producen sensaciones placenteras. No se trata de puntos arbitrarios: son aquellos en los que se concentra gran cantidad de terminaciones nerviosas y gracias a ello responden con una especial sensibilidad ante una estimulación adecuada.
Las zonas primarias son las partes del cuerpo más erógenas, las que mejor responden ante cualquier toque sensual y la mejor vía para llegar a la excitación sexual. Su estimulación es una invitación descarada al sexo. Por ejemplo: la punta de los pezones y el clítoris en la mujer; el pene o las tetillas en el hombre.
Las zonas secundarias, como el cuello, el centro de la espalda, las orejas, la garganta, los labios, la parte anterior de las piernas o el ano, son partes del cuerpo que responden con altos niveles de placer y excitación, aunque con menor grado que las primarias.
De todas formas, la totalidad del cuerpo humano es una zona erógena, ya que la estimulación de cualquier punto es una fuente de sensaciones placenteras. Además, cada persona posee un mapa erógeno exclusivo y diferente. Por eso es muy importante que cada quien explore su cuerpo y descubra sus partes más erógenas.
La búsqueda de los puntos erógenos puede iniciarse por cualquier parte del cuerpo. Pies, párpados, brazos, antepierna, nuca, el pelo y todo el resto de la superficie corporal están a la espera de ser explorados. El contacto y la estimulación de la piel es uno de los mayores componentes de la actividad sexual. Es muy importante aprender a acariciarse y a dejarse acariciar. No hay que concentrarse únicamente en las zonas erógenas comunes, ya que la piel está compuesta de una infinidad de puntos sensibles que hay que descubrir día tras día. Repetimos: el cuerpo entero es una enorme zona erógena, aunque en algunos puntos las sensaciones son mayores que en otros.

Algunos consejos

*El masaje del cuero cabelludo produce una relajación muy placentera, por lo que resulta recomendable al comienzo y al final del acto sexual. Utiliza los pulgares para dar a tu pareja suaves masajes circulares. También masajea las sienes y el centro de la frente
*Las orejas son partes del cuerpo muy sensibles, y en contra de la creencia general, las de los hombres suelen serlo más que las de las mujeres. Hay dos partes muy sensibles en los dos sexos: el lóbulo de la oreja y la parte trasera
*La sensibilidad de los labios aumenta con la excitación haciéndolos muy sensibles al roce y la caricia de otros labios y otras partes del cuerpo. La lengua permite realizar suaves caricias en cualquier parte del cuerpo de tu pareja y es para muchas personas, el vehículo para obtener los juegos sexuales más sensuales y excitantes
*El pecho del hombre responde sexualmente pero con menos intensidad que el de la mujer. Los senos de una mujer son muy sensibles sexualmente y se trata de un centro de placer sexual femenino
*Una estimulación manual suave en la zona axilar y la cara interna del antebrazo resulta muy placentera, pero siempre que se evite producir cosquillas. Como extensión de la línea mamaria requiere una estimulación muy suave
*La parte interna del codo resulta una zona erógena de carácter secundario y tiene utilidad en combinación con otras zonas, pero no de forma independiente
*Las manos tienen más de 40 mil terminaciones nerviosas esperando ser estimuladas
*A los lados de la columna vertebral se localiza una serie de nervios que pueden estimularse de forma muy efectiva por medio oral o manual, siempre en sentido ascendente o descendente. Frente al hueso sacro existe una zona más sensible que el resto, donde se juntan espalda y trasero
*El vientre responde muy bien a frotamientos y besos suaves. El área alrededor del ombligo es muy sensible en las mujeres
Es importante que consideres que no toda estimulación de una zona erógena será siempre placentera. Depende de varios factores, como la destreza del amante en la estimulación o simplemente de la predisposición del receptor. Por ello, el descubrimiento y exploración de las zonas erógenas debe ser cariñoso, sensual y pensado, es decir, decidiendo previamente qué partes del cuerpo quedan fuera del juego…si las hay.

Te damos respuestas
¿Es normal sentir cosquillas durante la excitación sexual?

No existe nada anormal en las cosquillas, sencillamente algunos puntos se vuelven muy sensibles con la excitación sexual. Mi recomendación sería que olvides por completo eso que andabas haciendo y te vayas a los extremos. Quizá la delicadeza de la saliva, la respiración sobre tu piel y las palabras al oído te despierten todas las sensaciones que el tacto directo no te permite. Pero también considera algo más rudo, apretujones, jalón de cabello, nalgadas; y si no eres tan sensible, quizá las mordidas o los rasguños te funcionen tan bien como a muchos de nosotros… Atte. Tu amiga, Elena B

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